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Como autoevaluar nuestras competencias comunicativas

Como autoevaluar nuestras competencias comunicativas

Como ya vimos en un artículo anterior si queremos mejorar nuestras competencias comunicativas resulta de gran interés que analicemos, de las habilidades que se necesitan para establecer una comunicación adecuada, cuales están presentes en nuestro caso y cuales no y, por tanto, necesitaríamos mejorar. Se trata de realizar una autoevaluación de nuestras competencias comunicativas, y para ello fijarnos en el siguiente listado de elementos y analizar su presencia o ausencia en nuestro caso, nos dará las pistas sobre en qué tenemos que trabajar.

Elementos no Verbales:

Mirar a las personas interlocutoras a los ojos: La mirada mutua implica que se ha establecido «contacto ocular» con otra persona. Casi todas las interacciones de los seres humanos dependen de miradas recíprocas. Los significados y funciones de las pautas de mirada son múltiples, aunque en general indican:images-4

  • Actitudes: La gente que mira más es vista como más agradable, pero la forma extrema de mirada fija es vista como hostil y/o dominante. Ciertas secuencias de interacción tienen más significados: por ejemplo, ser el primero en dejar de mirar es señal de sumisión; la dilatación pupilar, señal de interés por el otro.
  • Expresión de emociones: Mirar más intensifica la expresión de algunas    emociones, como la ira, mientras que mirar menos intensifica otras, como la vergüenza.
  • Acompañamiento del habla: La mirada se emplea, junto con la conversación, para sincronizar o comentar la palabra hablada. En general, si el oyente mira más, genera más respuesta por parte del que habla, y si el que habla más mira más, es visto como persuasivo y seguro.

 La expresión de la cara: Parece ser que la cara es el principal sistema de señales para mostrar las emociones. Hay 6 emociones principales y 3 áreas de la cara responsables de su expresión. Las emociones son: alegría, sorpresa, tristeza, miedo, ira y asco o desprecio. Las tres regiones faciales implicadas son: la frente/cejas, los ojos/párpados, la parte inferior de la cara. Una conducta socialmente habilidosa requiere una expresión facial que esté de acuerdo con el mensaje. Si una persona muestra una expresión facial de miedo o de enfado mientras intenta iniciar una conversación con alguien, es probable que no tenga éxito.lenguaje_no_verbal_metodologia-300x300

La sonrisa: Es un componente importante. Puede utilizarse como sonrisa defensiva, como gesto de pacificación. Puede servir para transmitir el hecho de que a una persona le gusta otra; puede suavizar un rechazo, comunicar una actitud amigable, y animar a los demás a que le devuelvan a uno una sonrisa.

Los gestos, el lenguaje corporal y los movimientos con las manos:  Un gesto es cualquier acción que envía un estímulo visual a un observador. Para llegar a ser un gesto, un acto tiene que ser visto por algún otro y tiene que comunicar alguna información. Los gestos son básicamente culturales. Las manos y, en menor grado, la cabeza y los pies, pueden producir una amplia variedad de gestos, que se emplean para una serie de propósitos diferentes. Los gestos se constituyen en un segundo canal de comunicación; aquéllos que sean apropiados a las palabras que se dicen servirán para acentuar el mensaje añadiendo énfasis, franqueza y calor. Los movimientos desinhibidos pueden sugerir también franqueza, confianza en uno mismo (salvo que fuera un gesto nervioso) y espontaneidad por parte del que habla.

La variación de postura: La posición del cuerpo y de los miembros, la forma en que se sienta la persona, como está de pie y cómo pasea, reflejan sus actitudes y sentimientos sobre sí misma y su relación con los otros. Los significados y funciones de la postura son múltiples como ocurre con la mirada, fundamentalmente indican:

  • Actitudes: Las posturas que reducen la distancia y aumentan la apertura hacia el otro son cálidas, amigables e íntimas. Las posiciones cálidas incluyen el inclinarse hacia delante, con los brazos y piernas abiertas, las manos extendidas hacia el otro, etc. A su vez, apoyarse hacia atrás o entrelazar las manos sosteniendo la parte posterior de la cabeza pueden ser reflejo de dominación o de sorpresa. La timidez puede expresarse por medio de los brazos colgando y con la cabeza hundida y hacia un lado. Por el contrario, las piernas separadas, los brazos en jarras y la inclinación lateral pueden expresar determinación.
  • Emociones: La postura puede reflejar emociones específicas. Así, la indiferencia puede expresarse por medio de los hombros encogidos, los brazos erguidos o las manos extendidas; la ira, por medio de los puños apretados, la inclinación hacia delante o los brazos extendidos; el coqueteo, por medio del cruzar o descruzar las piernas, etc.
  • Acompañamiento del habla: Los cambios importantes de la postura se emplean para marcar amplias unidades del habla, como cambiar de tema, dar énfasis y señalar el tomar o ceder la palabra.

La apariencia personal: El desarrollo tecnológico actual permite modificar mucho el aspecto exterior de una persona (maquillaje, cirugía estética, peluquería, régimen de adelgazamiento, etc.). La ropa y los adornos desempeñan un papel importante en la impresión que los demás se forman de un individuo. Los componentes en los que se basan el atractivo y las percepciones del otro son el físico, la ropa, la cara, el pelo y las manos. El objeto de la modificación de la apariencia es la autopresentación ante los demás. El cambio de estilo del pelo es uno de los aspectos que más influyen en la apariencia personal. El atractivo físico puede ser un elemento importante en un primer momento, pero a la hora de establecer una relación más duradera son otros los elementos que tienen más peso.

Elementos de la expresión verbal

El timbre de la voz: Voces demasiado agudas resultan tener efectos defensivos para quienes las oyen.

El volumen y claridad de la voz: La función más básica del volumen consiste en hacer que un mensaje llegue hasta un oyente potencial. El volumen alto de voz puede indicar seguridad y dominio. Sin embargo, hablar demasiado alto (que sugiere agresividad, ira o tosquedad) puede tener también consecuencias negativas – la gente podría marcharse o evitar futuros encuentros -. Los cambios en el volumen de voz pueden emplearse en una conversación para enfatizar puntos. Una voz que varía poco de volumen no será muy interesante de escuchar.

La velocidad del habla: Hablar lentamente puede hacer que los demás se impacienten o se aburran. Por el contrario, si se hace con demasiada rapidez, uno puede no ser entendido.images-5

Las perturbaciones del habla: aquellas personas que presentan perturbaciones a la hora de expresarse oralmente, se comunican peor, tanto por sus dificultades de emisión, como porque pueden provocar a aburrimiento o rechazo del hablante (por ej. un tartamudo).

La fluidez del habla: Las vacilaciones, falsos comienzos y repeticiones son bastante normales en las conversaciones diarias. Sin embargo, las perturbaciones excesivas del habla pueden causar una impresión de inseguridad, incompetencia, poco interés o ansiedad. Demasiados períodos de silencio podrían interpretarse negativamente, especialmente como ansiedad, enfado o incluso, una señal de desprecio. Expresiones con un exceso de palabras de relleno durante las pausas (por ejemplo, «ya sabes», «bueno») o sonidos como «ah» y «eh» provocan percepciones de ansiedad o aburrimiento. Otro tipo de perturbación incluye repeticiones, tartamudeos, pronunciaciones erróneas, omisiones y palabras sin sentido.

La latencia de respuesta: el tiempo que se tarda en recibir una respuesta adecuada del receptor, influye en la comunicación. Si la respuesta es lenta o llega tarde, es probable que se interprete como falta de interés y de atención del receptor y se suspenda la comuncicación.

El acento y variación del tono de voz: La entonación sirve para comunicar sentimientos y emociones. Unas palabras pueden expresar esperanza, afecto, sarcasmo, ira, excitación o desinterés, dependiendo de la variación de la entonación del que habla. Una escasa entonación, con un volumen bajo, indica aburrimiento o tristeza. Un tono que no varía puede ser aburrido o monótono. Se percibe a las personas como más dinámicas y extrovertidas cuando cambian la entonación de sus voces a menudo durante una conversación. Las variaciones en la entonación pueden servir también para ceder la palabra. En general, una entonación que sube es evaluada positivamente (es decir, como alegría); una entonación que decae, negativamente (como tristeza); una nota fija, como neutral. Muchas veces la entonación que se da a las palabras es más importante que el mensaje verbal que se quiere transmitir.

El tiempo de habla: Este elemento se refiere al tiempo que se mantiene hablando el individuo. El tiempo de conversación de una persona puede ser problemático por ambos extremos, es decir, tanto si apenas habla como si habla demasiado. Lo más adecuado es un intercambio recíproco de información.

Elementos del contenido verbal

El contenido asertivo: En la comunicación se transmite información sobre los sentimientos y/o deseos, positivos y negativos, de una forma eficaz sin negar o desconsiderar los de los demás y sin crear o sentir vergüenza
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Las verbalizaciones positivas: Son aquellas que suponen un halago para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo  que se acaba de decir.

Los contenidos de autorevelación: Son aquellos en que expresamos pensamientos y/ o sentimientos que revelan a los demás nuestra manera de ser.

Los contenidos de enfrentamiento: en ellos tanto el emisor como el receptor se informan de un desacuerdo en cuanto a la información, aunque pueden entrar otros factores como los que suponen una predisposición negativa ante la otra persona o la información que nos da.

Los contenidos de acuerdo: Contrariamente a lo anterior, suponen acuerdo con la información.

Los contenidos de rechazo: En ellos se transmite información sobre el rechazo hacia la información y/o el emisor/receptor.

Los contenidos de aprecio: Indican que se valora de forma positiva a la otra persona y/o lo que nos comunica. Algunos ejemplos serían: «Esto es muy divertido»; «Me encanta hablar contigo» o «Debes ser muy bueno jugando al tenis». Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: «Bien», «umm» o «¡Estupendo!».

Las preguntas e interpelaciones: Preguntar o interpelar a nuestro interlocutor, indica que existe interés y alto nivel de atención. Además se aumentan los niveles de información, que a su vez es más adecuada, ya que se dirige exactamente a los campos de interés del receptor.

Las expresiones de empatía: son todas aquellas que indican que “nos ponemos en lugar del otro”; es decir, intentamos entender la información en función de los sentimientos, etc.…del otro; lo cual no significa que lo aceptemos y asumamos.

Las manifestaciones de humor: Hacer una broma en determinado momento de la conversación puede ser positivo, si sirve, por ej. para rebajar tensión. Pero también puede ser interpretado por el otro como una manera de ridiculizar sus sentimientos y/o a él mismo.risas

La inicialización de la conversación: Difiere según conozcamos previamente al interlocutor o no. Es necesaria en cualquier caso, para que la comunicación sea efectiva, puesto que sirve para anteceder al contenido de la misma e introducirlo de forma adecuada. En cuanto a su forma puede ser espontánea, o bien utilizando frases y formas ya hechas.

Las peticiones de nueva conducta: Cuando el objetivo de la comunicación es obtener cambios en el comportamiento del interlocutor, el mensaje incluye peticiones de nueva conducta. Para que estas peticiones sean eficaces, deben ser realistas y plantearse de forma asertiva (es decir, la comunicación no debe ser ni agresiva, ni pasiva).

Los contenidos de alabanza: Persiguen que el otro sepa que le valoramos y   apreciamos en el aspecto personal, profesional y/o social. No deben ser redundantes ni repetitivos y sí estar basados en hechos concretos, de otra manera se interpretarán como algo negativo y banal.

Estos son los contenidos más frecuentes en toda comunicación; aunque por lo que hemos visto hasta ahora, podemos decir que las habilidades para una buena comunicación giran en torno a CÓMO se dicen las cosas más que a QUÉ se dice. Por eso en el próximo artículo hablaremos del comportamiento ASERTIVO que es aquel que nos permite decir lo que queremos decir pero de una forma adecuada, teniendo en cuenta los elementos anteriores, para conseguir transmitir nuestro mensaje sin que los demás se sientan molestos ó apabullados sea el contenido de nuestro mensaje positivo o negativo.

El comportamiento Asertivo es el más adecuado en casi todas las interacciones comunicativas. Es con el que más difícilmente se generan conflictos, y el que mejor consigue que manejemos estos.

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