983 13 66 00 / 625 90 79 49 / msgpsicologia2@gmail.com

Etiqueta: crecimiento personal

El «Síndrome Erasmus»

Una de las cosas que ocurre en estas fechas próximas a la Navidad es la vuelta a casa de todos esos estudiantes con beca Erasmus que regresan a casa como el turrón.

La gran mayoría de ellos, si se han adaptado bien a su lugar de destino, tendrán sentimientos encontrados al volver a casa: por un lado tendrán ganas de volver a ver a su familia y amigos de siempre, por otro lado, volver a casa supone dejar de ver por unos días a quienes se han convertido en pocos meses en sus compañeros en su nueva vida.

Estos sentimientos encontrados son normales; es como si tuvieran el corazón dividido.

Los padres se preguntan como es posible que su hij@ haya establecido semejantes vínculos emocionales con personas a las que conocen desde hace tan poco tiempo. Sin embargo, no es difícil entenderlo si nos ponemos en el lugar de los chic@s. Viajar a un país extranjero, con otra cultura, otro idioma, lejos de quienes les han protegido durante toda su vida, es duro y difícil, y en esas circunstancias las relaciones con otros compañeros en su misma situación,20130823PHT18020_landscape_600_300 favorece que “hagan piña”, que las emociones sean más intensas y que incluso muchas se sobredimensionen y les obnubilen las verdaderas prioridades relacionales.

Además relacionan a estas nuevas personas con experiencias gratificantes y emocionantes y la vuelta a casa, a la rutina, al ritmo pausado de siempre se valora de forma negativa. Esto hace muchas veces que las relaciones con la familia se vean afectadas, alterándolas y haciéndolas más difíciles. Ellos solo piensan en regresar allí donde viven intensamente nuevas experiencias y la familia se siente frustrada al recibir a alguien que no valora la dinámica familiar como antes, ni se adapta a ella con el mismo entusiasmo.

Evidentemente esto que se conoce ya como “síndrome Erasmus”, se agudiza cuando

Continuar leyendo

Técnicas y herramientas en la resolución de un Conflicto

Cuando queremos resolver un conflicto, lo hacemos en base a dos preguntas:

¿Cuan importante ( o no) es esto para satisfacer nuestras necesidades?

¿Cuan importante (o no) es esto para satisfacer las necesidades de otras personas?

Dependiendo de nuestra respuesta a estas preguntas podemos hablar de la existencia de cinco maneras de resolver un conflicto. Ninguna de ellas es «correcta» o «incorrecta». E incluso, habrá  situaciones donde ninguna será la adecuada. (Por ej., si nosotros estamos conduciendo y de pronto otro coche se cruza, podemos decidir que «evitar el problema» es la mejor opción. Otras veces «evitar el problema» puede ser la peor alternativa. Así también, colaborar puede ser lo correcto algunas veces pero otras no).

1. La competencia. Una parte satisface sus intereses a expensas del otro. Las posiciones son rígidas y generalmente existe una sola solución. Se negocia en base al poder que tienen las partes (Ej. las salidas de nuestro hijo)

depsicologia.com.wp-content.uploads.angry-couple_thumb

2.  El evitamiento. Una parte trata de evitar el conflicto por distintos motivos. Se da cuando una persona que enfrenta un conflicto desea retirarse o acabarlo (Ej. discusión con tu suegra)

3.  La adaptación. Una persona deja de lado sus propios intereses para satisfacer los de  la otra parte. Se presenta cuando una parte tiene mucho interés en mantener en buen nivel las relaciones con la otra parte (Ej. decidir salir al cine con tu pareja)

4.  El compromiso negociado. Se comparten las pérdidas y ganancias. El poder de las partes es similar, de tal manera que ninguna de las partes puede forzar una solución que los favorezca (EJ.: las negociaciones colectivas)

5.  La cooperación. Es la típica negociación basada en intereses. Las partes trabajan codo a codo para satisfacer sus intereses y necesidades. Buscan en forma conjunta alternativas de solución que consideren “paquetes” que atiendan necesidades de las

Continuar leyendo

Aspectos emocionales en la gestión del Conflicto

No siempre que se produce una causa desemboca necesariamente en un conflicto. Para que esto ocurra no solo debe producirse un choque de intereses, una causa; sino que ésta tiene que ser percibida y sentida como algo que afecta de manera negativa a los intereses y necesidades de las partes. Es a partir de aquí, cuando percibimos que un hecho nos afecta o nos va a afectar negativamente, cuando surgen los sentimientos y emociones que preceden a una disputa.

La percepción del problema y los sentimientos que genera son, por tanto, fundamentales para definir las cuestiones del conflicto. Es el punto donde las partes deciden de qué trata el conflicto y determina, en gran medida, el tipo de resultados que podrían resolverlo.

Las emociones mediatizan la forma como percibimos el problema. Emociones negativas condicionan el que se produzca una simplificación exagerada de las cuestiones, disminuyen la confianza y provocan interpretaciones negativas de la conducta de la otra parte. Por el contrario los sentimientos positivos aumentan la tendencia a encontrar posibles relaciones entre los elementos de un problema, a tener una visión más amplia de la situación y a encontrar soluciones más innovadoras.conflictos 3-2

Podemos concluir por tanto que si no hay percepción, es decir, si no se personaliza un estímulo o causa, no se da el conflicto. 

Las emociones contribuyen a dar forma, a su vez, a las percepciones, y éstas pueden desencadenar el conflicto.

Continuar leyendo

Conflictos y desacuerdos

Autor: Montserrat Sanz García

Las relaciones interpersonales son fuente en muchas ocasiones de conflictos más o menos graves, más o menos irresolubles, que debemos aceptar como algo normal y que nos brindan, si esa es nuestra actitud, la oportunidad de aprender de ellos.

En todas las relaciones, hasta en las más placenteras y amistosas surgen ocasionalmente los choques. Hay un conflicto interpersonal cuando alguien encuentra en el comportamiento de los demás un obstáculo que se interpone para el logro de los propios objetivos. Es normal que en la medida en que las personas tenemos historias personales diferentes y, por lo tanto, deseos, opiniones y necesidades diferentes, haya comportamientos diferentes y por tanto choques, debates y colisión de intereses. En esas situaciones hacemos valer nuestras necesidades e intereses del mismo modo que las otras personas hacen valer los suyos y de ahí parten los conflictos. La fuerza de esos intereses es la que determina la intensidad del conflicto y que las distintas posiciones sean conciliables o no.Desacuerdos

¿Cómo nacen los conflictos entre personas?

  • Por la subjetividad de la percepción. Las personas captamos las situaciones de una forma muy diferente y ello determina nuestras posiciones e intereses. Aunque pretendamos ser objetivos y nos esforcemos en ello

Continuar leyendo

Cómo desarrollar la asertividad

Como hemos dicho la asertividad es una habilidad y como tal susceptible tanto de      aprendizaje como de mejora. En definitiva, es una habilidad personal para facilitar el desarrollo y fomento de las relaciones interpersonales positivas, con una actitud de respeto y tolerancia hacia otras personas, aceptando las diferencias entre unos y otros y aprendiendo a comportarse de forma constructiva y solidaria, aportando cosas propias y valorando las aportaciones de los demás.

Aprender a comportarse de forma asertiva no es sólo aprender a expresar las emociones, afectos, sentimientos y opiniones propias, sino también aprender a recibir de forma adecuada las de los demás.

Es evidente que cuando no contamos con ésta habilidad comunicativa entre nuestros repertorios de conducta, por muy positivo que sea este comportamiento vemos difícil conseguir actuar de ésta manera de forma efectiva. Para adquirirla es necesario en primer lugar analizar detenidamente durante cierto tiempo (varias semanas) en qué situaciones se produce nuestro comportamiento no asertivo y qué pensamientos y emociones se encuentran vinculados a el. Como en otros comportamientos poco adaptativos los pensamientos negativos sobre nosotros mismos y nuestras capacidades y en consecuencia emociones como ansiedad, nerviosismo, etc.…están presentes, y son los que explican y mantienen que estos comportamientos se sigan dando. Por tanto si queremos cambiarlos debemos empezar por autoobservarnos  , identificarlos (pensamientos y emociones negativos) y neutralizarlos en lo posible utilizando las técnicas que ya hemos visto en otros artículos.

A partir de que tengamos nuestra estrategia planificada ( a fin de cuentas es un proyecto de superación personal), se trata de exponerse a situaciones que exijan de comportamientos asertivos, preferiblemente de forma escalonada empezando con situaciones que nos creen menos problemas bien porque la implicación emocional sea menor o porque sean mas fáciles de ejecutar, y avanzando a medida que nos sintamos más seguros, hacia situaciones más complejas.

Continuar leyendo

CONTACTO

Escribe, llama o ven a verme. En pleno centro de Valladolid y en Laguna de Duero te espera la mejor atención psicológica.

  • C/Divina Pastora nº4, Entreplanta, Oficina 3. 47004 Valladolid

  • 625 90 79 49

  • Clínica Recoletos 8. C/ Acera de Recoletos, 8. 47004 Valladolid

  •   625 90 79 49

  • Parque de Los Hoyos nº 1 y en Avda. Madrid nº 49. 47140.
    LAGUNA DE DUERO (Valladolid)
  • 625 90 79 49

  • msgpsicologia2@gmail.com

COMO LLEGAR

© MSG Psicología Recoletos. Todos los derechos reservados.