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Qué es la Psicología

Qué es la Psicología

Empecemos por el principio y delimitemos el término, porque se ha utilizado y se utiliza con tanta “alegría” que muchas veces se ha perdido el contacto con la esencia del mismo.

La psicología hunde sus raíces en la filosofía, donde ya se habla de la psykhé, entendida ésta como un elemento o realidad distinta del cuerpo material. La psique sería pues lo que insufla vida al cuerpo y que es distinta e independiente de éste. Este concepto aristotélico que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y que aparece con distinta entidad en cada una de las corrientes y modelos de la psicología, es el objeto de estudio y la razón de la Psicología, esto es del “conocimiento de la psique, o del alma”(como dirían los clásicos).

Esta psicología del alma , se va transformando a lo largo del tiempo en psicología de la mente. Primero ahondando en su carácter de reflexión, de conciencia (propio de la filosofía medieval), después con la consideración filosófica de esa conciencia, mas adelante intentando demostrar de forma descriptiva esa actividad consciente (identificando casi mente y cerebro) y finalmente con la introducción de una metodología experimental, propia de la fisiología, al análisis de la mente, momento en que se ha constituido lo que llamamos “psicología científica”.

Esta evolución es importante y nos indica claramente el punto en que la Psicología y la Psiquiatría se disocian, aun dedicándose al mismo objeto.

Con respecto a esto, las confusiones entre los posibles usuarios son frecuentes y difíciles de clarificar a veces, por eso me gustaría hacer hincapié en éste tema.

Simplificándolo mucho, la Psiquiatría analiza, evalúa y trata los problemas psicológicos de las personas considerándolos, por principio, patologías. Como tales, por tanto analiza los “síntomas” y los trata fundamentalmente de forma farmacológica para eliminarlos (afortunadamente muchos psiquiatras conscientes de las limitaciones de éste modelo se abren a aplicar psicoterapias junto al tratamiento médico).

La Psicología por su parte, considera el comportamiento de los individuos como manifestaciones de su forma de funcionar y de adaptarse a sus circunstancias vitales; por tanto, no se consideran (salvo en casos concretos) patológicas sino adaptativas o no adaptativas y ésta consideración, dependiendo (siempre que no dañe a los semejantes) del grado de satisfacción y bienestar personal que aporte al sujeto en su interacción con el entorno. Quiere esto decir que, por ej., si una persona se siente bien y plena  acogiendo en su casa a 15 indigentes y cuidándoles…¿podemos decir que tiene un comportamiento patológico?,¿podemos decir que tiene un comportamiento anormal?…¿por qué, porque no es lo habitual?…

Y aquí surge una de las cuestiones con las que nos enfrentamos en la práctica profesional con excesiva frecuencia: “…es que como yo no soy normal y soy un neurótico, no creo que pueda mejorar…”. O “…el médico de cabecera, que es quien me ha mandado las pastillas, me ha dicho que soy depresivo y que esto ya es para siempre…”. No hace falta más que usar la lógica y el sentido común para entender que si el problema que tenemos tiene que ver con mecanismos orgánicos, poco o nada podemos hacer por nosotros mismos para solucionarlos. La cuestión es que esto ocurre en contadas ocasiones. En la mayoría, de lo que hablamos es de un funcionamiento inadecuado del sujeto en su interacción con el medio y con sus propias necesidades, que es perfectamente modificable; pero para ello lo primero que necesitamos es pensar y creer que ese cambio es posible y que está en nuestra mano realizarlo (independientemente del esfuerzo que implique).

De ahí que la imposición de “etiquetas” psicodiagnósticas nos sea tan ajena personalmente y seamos extremadamente críticos con esta tendencia de muchos profesionales de la medicina y otros, ya que condiciona al sujeto y le incapacita muchas veces para buscar una solución a su problema por considerarlo irresoluble.

Repito que quizá sea esta una simplificación excesiva, pero creo que es útil para que los potenciales usuarios entiendan las diferencias; y sobre todo, muchos de ellos se abran a la esperanza de cambiar aquello de sus vidas y de su forma de vivirlas que les hacen infelices y sentirse mal.

Y esto es para nosotros la Psicología. La ciencia que permite analizar, evaluar y plantear hipótesis de trabajo, sobre los problemas psicológicos y a partir de ello planificar estrategias de intervención sobre los mismos que permitan eliminarlos o al menos minimizarlos  de manera que las personas se sientan mejor y en lo posible más felices (o… ¿más satisfechos,… más serenos,… con mayor control sobre sus vidas?…entendamos el concepto de Felicidad como queramos).

Autor: Montserrat Sanz García

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