Skip to main content
625 90 79 49 / msgpsicologia2@gmail.com
Blog
Terapia de pareja: controlar lo que nos rodea

Terapia de pareja: controlar lo que nos rodea

 |  MSG Psicología

Hoy hablaremos un poco de terapia de pareja desde MSG psicólogos. En nuestra estrategia de intervención ante los problemas de relación de pareja otro de los objetivos conductuales a tener en cuenta después y al mismo tiempo de trabajar las habilidades de comunicación y mejorar la capacidad de resolver conflictos y de negociar, es el manejo de los estímulos. Planificar el tiempo libre, controlar los sucesos y/o contingencias que puedan aparecer en la vida de una pareja, controlar ciertas conductas…son aspectos sobre los que actuar puesto que pueden ser fuente de conflictos. Sobre cómo hacerlo es el tema que trataremos en éste artículo.

1. Control de contingencias específicas

Es evidente que a lo largo de la vida en común de la pareja suceden o van a suceder contingencias varias (como el nacimiento de un hijo, enfermedades, desempleo, etc.…) que pueden constituir desencadenantes y/o agravantes de los conflictos en la pareja. Evidentemente muchos de ellos no son responsabilidad de los miembros de la pareja (como una enfermedad, por ej.) y por tanto no puede ser controlada su aparición ni modificada por nosotros. Pero sobre lo que sí podemos intervenir es sobre la manera en que la pareja responde a estos acontecimientos y los enfrenta como unidad.

Saber analizar y buscar soluciones a los problemas después de que se dé una buena comunicación por ambas partes es algo fundamental. Pero en ocasiones se queda corto cuando además es necesario poseer y/o conocer los recursos técnicos necesarios para implementar las soluciones a probar. Imaginémonos que el comportamiento de los hijos es una fuente de conflicto y problemas en la pareja.

Es posible que ambos hayan mejorado su capacidad de comunicación y sean capaces de analizar el problema y de indagar posibles soluciones pero si no tienen las herramientas para resolver, por ej., problemas con la alimentación, enuresis, rabietas, etc.…,Pareja luchando con la rabieta del niñoles va a resultar imposible enfrentar el problema. Para entendernos, es como si supiéramos que para llegar a la otra orilla hemos de nadar, pero no sabemos cómo.

Aquí nuestra labor estaría tanto en “enseñarles a nadar”, como en (si es necesario) “pasarles en barca”. Es decir , poner en marcha acciones que faciliten los recursos necesarios para neutralizar en la medida de lo posible las fuentes de estrés que interfieran en la vida de la pareja (por ej. ayudarles a solicitar becas, ayudas familiares, comedores infantiles…). En muchas de estas ocasiones, es necesario derivar a la pareja a otros profesionales (asistentes sociales, pediatras, etc.….) que puedan ayudarles con la contingencia específica de que se trate.

2. Planificación del Tiempo Libre

Este aspecto nos parece de gran importancia por cuanto que es en la mayor parte de las ocasiones el gran olvidado de la pareja. Y ello a pesar de que es fuente de grandes gratificaciones si se da de forma adecuada,… y lo contrario.

Evaluar el tiempo libre con que cuenta la pareja y cómo lo emplean es un primer paso para intervenir en este aspecto bien para corregir comportamientos facilitadores de conflictos, bien para facilitar que la pareja descubra interacciones positivas que habían abandonado (en un principio sí estaban) o que aún no habían descubierto.

Es bastante frecuente que el ocio se convierta en un punto conflictivo en la relación de pareja:

– Bien porque la mala relación convierte el compartir tiempo juntos en algo                       desagradable…

– Bien porque el determinar a qué dedicar el ocio,  es en sí mismo fuente de conflictos.

Si lo que ocurre es lo primero, conviene que la pareja proponga actividades de ocio que les puedan resultar agradables a ambos (por ej. ir al cine puede ser agradable y no propicia enredarnos en discusiones)Opciones de ocio en pareja. Esto ayudara a que se den cuenta de que aún pueden disfrutar juntos de determinadas actividades y a que cuando se actúa, se producen cambios, lo que les animará  a mantener esta actitud en la resolución del resto de las áreas que constituyen su problema.

Cuando la cuestión es que la forma en que se entiende el ocio por parte de los dos miembros de la pareja es diferente, utilizar las habilidades de comunicación y sobre todo la negociación es fundamental.

Por ej. hay veces en que uno de los miembros de la pareja es muy independiente y por el contrario el otro solo desea estar y compartir tiempo con él. En éste caso plantear las necesidades de cada uno y ser capaces de llegar a un acuerdo sobre como repartir el tiempo para que ambas partes se sientan tenidas en cuenta, sería lo adecuado. Por ej. pueden alternar los días libres de que dispongan de modo que realicen actividades en familia, en pareja y reservar tiempo también para sí mismos y sus aficiones.

Imaginemos que a él le encanta ver un partido de futbol con sus amigos y ella querría ver una buena película en el cine. Pretender imponer los gustos de uno de ellos al otro será inequívocamente fuente de conflictos a corto o a medio plazo. Pero esto es evitable si se da una negociación: él puede disfrutar de su partido, mientras ella va al cine con unas amigas.

Algo que es de suma importancia es el tiempo/espacio personal de cada uno. Y aquí es necesario que se haga hincapié en la necesidad de respetar las necesidades del otro. Cada uno de nosotros tenemos la necesidad de nuestro propio espacio personal (físico y emocional). Mantener el contacto con nuestros propios amigos, nuestros compañeros de trabajo… es tan importante para la salud de la vida de pareja como el tiempo que pasamos con el otro. Las experiencias y vivencias que cada uno de los miembros de la pareja tiene en su tiempo/espacio propio, y que aporta a la relación, enriquece la vida en común y garantiza una mejor salud psicológica individual que también redundará en que la relación de pareja marche mejor.

Aquellas personas que agobian al otro pretendiendo controlar lo que hacen, con quien y cómo, creyendo con ello que se mantienen más cerca de el, lo único que consiguen es el efecto inverso ya que cuando nos sentimos acorralados tendemos a la huida y si ello no es posible, a la agresividad como forma de defensa.

Como vemos, por tanto, tener en cuenta a qué dedicamos nuestro tiempo libre no es algo baladí. Animar a la pareja a buscar alternativas de ocio gratificantes, ponerlas en práctica y negociarlas es una tarea importante en la terapia de pareja.

Hay veces en que lo que frena el que se comparta tiempo de ocio es la inhabilidad para generar situaciones y buscar actividades de tiempo libre. En estos casos puede ser útil entrenar a la pareja en el uso de recursos de internet, prensa escrita, etc.…que puedan ser fuente de “ideas” útiles.

3. Cambios estimulares específicos

Muchas veces los conflictos se encuentran asociados a espacios físicos concretos que por lo mismo se convierten en estímulos que sirven de recuerdo de los momentos desagradables y facilitan que aparezcan los estados emocionales negativos asociados a los mismos. Por ello, es conveniente introducir cambios estimulares que alivien estos efectos, sobre todo cuando la pareja intenta resolver un problema. Por ej. si la casa común es el escenario donde se producen grandes discusiones y la pareja debe resolver un problema concreto, es mejor que lo haga en otro sitio. De hecho suele además recomendarse un sitio público porque ello garantiza en cierta medida una mayor mesura en las manifestaciones y facilita el diálogo y la comunicación.Pareja discutiendo en restaurante

4. Controlar conductas específicas

Existen casos en que un problema de la pareja está determinado por el comportamiento inadecuado de uno de los dos (por ej. problemas de celos). En estos casos es necesario realizar una intervención individual del problema antes o paralelamente a la intervención con la pareja.

En los casos en que los comportamientos inadecuados puedan ser controlados por la propia pareja con las herramientas entrenadas al hablar del aprendizaje, es conveniente que se les anime a ello, recordándoles la utilidad de aspectos como la “retirada de atención”(ignorando de modo constante y repetido la conducta problema), el “Tiempo Fuera” (cuando la propia presencia refuerza la aparición de comportamientos no deseados) y la utilización de “respuestas incompatibles con la hostilidad y el mal humor” (besar a la pareja cuando llega a casa de mal humor, por ej. es incompatible con los gritos de éste o el mantenimiento del mal humor).

Aunque parecen ser muchas cosas las que hay que tener en cuenta en la intervención, una vez que ésta se pone en marcha “va rodando” todo con relativa fluidez porque unos aspectos arrastran a otros para bien y para mal.

Autor: Montserrat Sanz García

Bibliografia: “Terapia de Parejas”. M. Costa y C. Serrat

Lo más visto

Categorías

Etiquetas

Artículos más leidos

¿Influye el porno en la sexualidad?

En la actualidad, genera debate qué acceso tienen en especial púberes y adolescentes a contenido…

Por qué ha aumentado la violencia sexual y de género

En la actualidad es muy frecuente escuchar o leer en los medios de comunicación; noticias, artíc…

La Frustración: sus impactos en la vida cotidiana

La frustración, esa emoción intrincada que todos experimentamos en algún momento de nuestras vid…

Duelo: aceptar la pérdida

“Uno no es adulto verdaderamente, hasta que pierde a sus padres. De eso me di cuenta el día en q…

Los Turpin: el rostro del mal

El caso de los 13 hijos de la familia Turpin ha conmocionado al mundo. Analizamos el caso de los …

Aprendiendo de nosotros mismos

Hacia mucho que no tenía tiempo de escribir artículos en mi blog. Siempre iba “a la carrera” con…